La medicina nuclear tiene muchos beneficios
entre los que destacan: El que la información sea única y muy valiosa para
diagnósticos y tratamientos y no se puede obtener por otros procedimientos y es
un método no agresivo, no invasivo y con efectos adversos extremadamente raros
por el uso del radiofármaco, lo que puede evitarse si el paciente informa al
médico sobre las posibles alergias.
Entre los riesgos, que son mínimos,
están los relacionados a la exposición a radiaciones. Sin embargo, la medicina
nuclear se ha estado usando por más de cinco décadas, y no se conocen efectos
adversos de largo plazo por el uso de estas pruebas de baja dosis.
Entre las limitaciones, están las de
todo tipo de radiación hacia mujeres embarazadas y el tiempo del procedimiento
que en ocasiones resulta cansado para el paciente y largo para establecer un
diagnóstico, ya que algunos radiofármacos tardan horas o días en acumularse en
la parte del cuerpo que se quiere estudiar